¿Que es el Duelo?

Es un proceso de adaptación que tiene como finalidad integrar favorablemente la pérdida de un ser querido en nuestra historia de vida, es un proceso natural que en ocasiones genera un dolor tan intenso que parece ser interminable.

El duelo es una experiencia de fragmentación de la identidad producida por la ruptura de un vínculo afectivo: una vivencia multidimensional que afecta no solo a nuestro cuerpo físico y a nuestras emociones, sino también a nuestras relaciones con los demás y con nosotros mismos, a nuestros pensamientos, creencias y a nuestro mundo interno existencial o espiritual (payas 2010).

Durante el proceso de duelo se presentan una serie de reacciones que   utilizamos como estrategias conscientes o inconscientes para dar sentido a la experiencia de separación; son muchas, muy variadas, y cada una de ellas, por muy extrañas que pudieran parecer, deben ser consideradas como normales durante un largo periodo de tiempo, ya que tiene como función mantener el dolor de la perdida en un nivel sobre llevable.

Experiencias traumáticas: cuando has vivido una muerte violenta como el suicidio de un ser querido, un accidente o un asesinato, es recomendable buscar apoyo terapéutico para poder dar sentido a esas experiencias y salir adelante.

Crisis de ansiedad recurrentes: a pesar de que las crisis de ansiedad o ataques de pánico son comunes durante el proceso de duelo, cuando suceden en repetidas ocasiones es importante buscar apoyo especializado, existen estrategias eficaces para hacerles frente.

Síntomas de depresión: la disminución de la autoestima, la sensación de inutilidad, la falta de energía y de interés por lo que siempre te ha gustado, los problemas de sueño o las alteraciones en los hábitos alimenticios pueden ser un mensaje de tu cuerpo de que algo anda mal, si estas reacciones se mantienen en el tiempo haz caso a estas alarmas natu

rales.

Necesidad de reciprocidad: si te sientes incomprendido, si conocer las experiencias de otros te sirve de guía/ si necesitas contar tu historia en un entorno donde puedas hablar de tu ser querido continuamente y en donde la expresión emocional sea bien acogida, sin duda los grupos de duelo son una alternativa muy efectiva. Es importante tener un espacio pa

ra expresar el dolor y transformarlo a través de la aceptación de esa perdida y rehacer reconstruir nuevamente la vida.

 

¿Como superar el Duelo?

La pérdida de un ser querido se vuelve un reto para cualquier ser humano.

Cuando desde nuestra racionalidad la muerte hace parte de un ciclo de vida y no estamos tan conscientes y preparados para enfrentarnos a ella o a la pérdida de un ser querido, entender los cambios emocionales y saber procesarlos es un acto de gran complejidad intelectual, más cuando buscamos en los recuerdos cognitivos de que sostenemos en medio de tan profundo dolor; para muchos sólo queda la opción de refugiarse en las creencias colectivas que se encuentra en el subconsciente.

Desde la Neuropsicología es importante aclarar que todas las emociones que se generan están cumpliendo una función importante, sin ellas los seres humanos no habrían logrado sobre vivir, su evolución fue gracias a la expresión de ellas y la manera de cómo fueron gestionado; el ser humano fue logrando la exploración interna de su propio ser dando respuesta de adaptabilidad a su medio e institución al que pertenece.

Del conocimiento que se tenga de la estructura y funcionamiento del cerebro y como a través de procesos neuroquímico se afecta el sistema nervioso central se logra reconocer con mayor facilidad los cambios y la manifestación de las emociones durante el procesos de duelo en cada una de sus etapas.

En el duelo predomina el sistema simpático que reduce la emisión de bioenergía; se altera la frecuencia en las ondas cerebrales (Beta- Alfa-Teta- Delta) la mente consciente se ve afectada y prevalece el control de la mente inconsciente o subconsciente generando sensaciones de embotamiento y desubicación espacial y temporal, además de alteraciones fisiológicas que termina en enfermedad, somatización u otras alteraciones (mecanismos de defensa) como el estrés – si mi duelo me lleva a preocuparme por el presente –ansiedad – si me lleva a preocuparme por el futuro- tristeza- si me atrapa en el pasado, así como el miedo la rabia y la soledad.

Si estos dejan de ser mecanismos de defensa y pasan a ser una variable constante de la vida cotidiana como sucede en las perdidas, el individuo se va a ver en graves problemas emocionales, por tanto, hay que controlarlos a través de ondas Alfaque es donde el sistema parasimpático entra a estabilizar el sistema nerviosos llevando al individuo a ser consciente y a dar respuestas positivas en el manejo de sus emociones y solución asertiva a sus problemas.

El duelo es proceso humano que abarca nuestro ser profundo y todas nuestras emociones. Es un camino a recorrer y no un hecho o un evento a ¨pasar¨ en pocos días. Predecir su duración en cada caso no solo es complicado sino también necesario.

Ojalá pudiéramos pronosticar una fecha exacta en la que el dolor desaparece: en tantos días, a la vuelta de cuatro semanas o dentro de siete lunas, pero no es así. Cada persona vive el duelo en una forma muy particular, a su propio ritmo y tiempo. En muchos casos, requiere de asistencia médica, aunque pueda beneficiarse del apoyo de familiares, así como de consejería profesional especializada personal y de grupo.

A menudo el proceso de sanar se comprar con el proceso de curar una herida del cuerpo. Cuando fluye normalmente y no es interrumpido, el duelo lleva a la cicatrización de las heridas intelectuales, emocionales, psíquicas, y espirituales. El tiempo de esta cicatrización dependerá de la profundidad, extensión de la herida y de los recursos que tengamos para cuidarla y sanarla.

Recomendación que nos ayudaran a la elaboración del duelo:  leer, hacer ejercicio, caminar al aire libre, meditación, yoga, reiki, esencias bach, alimentación balanceada, asistencia médica.